Mi Búsqueda por el Tequeño Perfecto
Todo comenzó con un antojo y la idea de hacer tequeños, con la idea de algún momento comercializarlo, pero para ello debía lograr ese equilibrio perfecto entre una masa dorada y crujiente por fuera, pero suave y con queso fundido en su interior.
Lo que no sabía en ese momento era que este viaje me llevaría por semanas de pruebas, lecturas, errores y muchos tequeños comidos (porque, claro, aquí no se desperdicia nada). El resultado fue más que una receta: un experimento donde la ciencia y la tradición se encontraron en la cocina.


Después de probar recetas clásicas como la de Scannone, experimentar con la versión de Sumito y hacer ajustes en cada prueba, me di cuenta de que la clave estaba en el balance entre elasticidad y firmeza.
📌 Mis Errores (y que tú puedes evitar)
❌ Masa demasiado húmeda: Difícil de manejar, pegajosa y con tendencia a abrirse al freír.
❌ Masa demasiado seca: Difícil de envolver, se agrieta y no sella bien el queso.
❌ Exceso de harina en el amasado: Termina absorbiendo más aceite en la fritura.
❌ No congelar los tequeños antes de freír: Resultado: desastre. Se abre la masa y el queso escapa como alma que lleva el diablo.
📌 Lo que aprendí
✅ Tamizar los ingredientes secos antes de mezclar ayuda a una mejor integración.
✅ El tiempo de reposo es clave para una textura más manejable y elástica.
✅ El grosor de la masa debe ser el justo: demasiado fina y se rompe, demasiado gruesa y sabe más a masa que a queso.
✅ Congelar el queso antes de envolverlo ayuda a que mantenga su forma.
Hacer un tequeño no es solo mezclar harina y envolver un trozo de queso. Cada paso del proceso tiene una razón química detrás, y saltarse cualquiera puede significar una catástrofe culinaria.
📌 ¿Por qué tamizar los ingredientes secos?
El tamizado no es un simple capricho. Al airear la harina, el polvo de hornear y la leche en polvo, se garantiza una distribución uniforme de los ingredientes, evitando grumos y logrando una masa más homogénea.
📌 La función de la mantequilla en la masa
La mantequilla no solo aporta sabor; su contenido graso interfiere con la formación de gluten, lo que evita que la masa quede demasiado elástica y difícil de manejar. Si se usa en exceso, la masa se vuelve frágil; si falta, se vuelve dura.
📌 ¿Por qué reposar la masa?
Este paso es CLAVE. Después de amasar, el gluten necesita relajarse. Si no reposas la masa, será difícil de estirar y se encogerá al freírse. Además, el tiempo de reposo permite que los ingredientes se hidraten bien, lo que mejora la textura final.
📌 El Congelado: La Diferencia Entre un Tequeño Perfecto y un Desastre
Congelar los tequeños antes de freírlos evita que el queso se derrita demasiado rápido, lo que puede hacer que la masa se abra. Además, el frío ayuda a que la estructura de la masa se mantenga firme, logrando una fritura pareja y sin pérdidas de queso.
🧀La Receta Final
(Sí, la Probada y Ajustada Miles de Veces)
📌 Ingredientes
🔹 525 g de harina todo uso
🔹 180 g de agua
🔹 1 g de levadura
🔹 7 g de sal
🔹 110 g de mantequilla
🔹 20 g de azúcar
🔹 4 g de leche en polvo
🔹 20 g de claras de huevo
🔹 10 g de polvo de hornear
🔹 Queso blanco semi-duro
👨🍳 Preparación de la Masa
📌 Amasado Manual o en Batidora
1️⃣ Tamizar todos los ingredientes secos (excepto la sal) para lograr una mezcla homogénea.
2️⃣ Si amasas a mano: Forma un volcán con la harina y en el centro agrega agua, levadura, azúcar, leche en polvo y mantequilla. Integra poco a poco con las manos.
Si usas batidora: Coloca primero los líquidos en el bol y luego incorpora los ingredientes secos. Mezcla a velocidad baja por 5 minutos.
3️⃣ Añadir la sal al final para evitar que interfiera con la levadura.
4️⃣ Amasar hasta obtener una masa elástica y manejable. Si es a mano, toma aproximadamente 10 minutos; si es con batidora, aumenta la velocidad a media por 4 minutos.
5️⃣ Reposar tapado con film plástico durante 10 minutos, permitiendo que el gluten se relaje y la masa gane elasticidad antes de estirarla.
🔪 Armado y Envoltura
📌 El corte del queso importa. Lo ideal es en bastones de 7 cm x 1.5 cm. Si son demasiado gruesos, la masa no lo cubrirá bien; si son muy delgados, se derretirán demasiado rápido.
📌 El grosor de la masa debe ser preciso. Si es muy gruesa, el tequeño quedará con demasiada masa; si es muy delgada, se puede romper al freír.
📌 Asegúrate de sellar bien los bordes. Esto evitará fugas de queso al momento de la fritura.
📌 Congela los tequeños al menos 1 hora antes de freír.
🔥 La Fritura Perfecta: Temperatura y Tiempo
📌 La temperatura del aceite debe estar entre 170-180°C. Si está más caliente, la masa se quemará antes de que el queso se derrita; si está más fría, absorberá más aceite y quedará grasosa.
📌 Freír en pequeñas tandas para evitar que la temperatura del aceite baje demasiado.
📌 Dorar por 2-3 minutos, asegurando que giren constantemente para una cocción pareja.
📌 Colocar en papel absorbente y dejar reposar un minuto antes de comer (sí, sé que es difícil, pero tu lengua lo agradecerá).
📌 Tips Finales que Aprendí con los Errores
✔ El queso perfecto es semi-duro. Si es muy blando, se derretirá demasiado rápido; si es muy duro, no tendrá la cremosidad deseada.
✔ Si quieres un tequeño aún más crujiente, añade una pizca de almidón de maíz a la harina.
✔ El aceite usado en la fritura debe estar limpio. Si reutilizas aceite con restos de otras frituras, afectará el sabor y la textura.
✔ Acompaña con guasacaca, salsa de ajo o nata. Un buen tequeño merece una buena salsa.
Definitivamente sí… aunque mi báscula diga lo contrario. Este proceso me enseñó que la cocina es paciencia, prueba y error, pero sobre todo, un acto de amor.
El tequeño no es solo un aperitivo; es un símbolo de la gastronomía venezolana, una tradición que nos acompaña en cada celebración y que, cuando se hace bien, es simplemente irresistible.
Así que si decides probar esta receta, hazlo con calma, disfruta el proceso y sobre todo, asegúrate de comer cada uno con la satisfacción de haberlos hecho bien. 🔥🧀